Read Ocho peculiares by Lalia Alejos Capítulo 75

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Capitulo 75 Abandonar el campus 

Capitulo 75 Abandonar el campus 

La Señorita Gutierrez se indigno, pero se mantuvo firme en que el problema no era tan grave como is pintaban. Después de todo, era la mejor profesora de lengua extranjera de la escuela. La Academia Privada Animas confiaba en ella para vencer a su rival, la Escuela Pública de Ciudad del Norte

El Señor Lizarraga, el director, iba a mantenerla a su lado, aunque estuviera de acuerdo con Antonio Después de todo, no era mas que un espectaculo El, que habia intentado pasar desapercibido il mal no ruvo más remedio que dar un paso al frente

-La Señorita Gutierrez también se equivocó por haber castigado a un alumno sin una zonadenada Será disciplinada por ello

La Señorita Gutierrez apenas podia creer lo que escuchaba

-Solo cumplo con mi deber como profesoral Impongo castigos porque tengo la responsabilidad de que mejoren 

-Sus alumnos son castigados sin razón y tratados de forma diferente basándose en la segregación que usted hace de sus notasdijo Antonio con frialdad- Colocando las notas de los alumnes en la pizarra para discriminarios y desanimarlos. Es eso lo que entiendes por asumir responsabdade

-Que alumnos llegan a ser sobresalientes sin una pequeña reprimenda de un profesor Todo esto es por su bien! Hablando con franqueza, ino me están haciendo esto por Liliana? Todos ustedes son personas terribles! -La Señorita Gutierrez se habia puesto muy nerviosa

-De verdad?-Antonio sonrio satisfecho

Ya había hecho que Carlos investigara a la profesora de lengua extranjera. Carlos detalles de la investigación en voz alta

pend a leer los 

-La Señorita Gutiérrez intento sobornar al jefe de departamento con regalos hace dos años y recibió una sanción disciplinaria

-Desde septiembre del año pasado, la Señorita Gutierrez se ha aprovechad alumnos a clases particulares fuera del campus, de las que recibe comisiones por derivación Antonio 

posición para derivar mantuvo su mirada sobre la profesora-. No pasa nada, aunque el Señor Liniera no tome medidas contra una profesora como usted. Solo tendré que inscribirlos en otro no. Tambien reconsiderare mi inversión en la escuela 

pero, siendo realistas, queria do silencio. Que se suponia 

Por qué iba a ser tan generoso como para donar a la escuela? Er caridad, que los niños de Castellanos recibieran lo mejor en la escuela. El director que debía hacer? Se quedo sin palabras mientras veta alejarse a Antonio La Señorita Gutierrez estaba indignada 

-Esta gente esta yendo demasiado lejos, Señor Lizarraga

El director la hizo callar de inmediato

-Callate! Recoge tus cosas y vete

Aquello la dejo atónita. Era en serio

-No puede hacer esto, Señor Lizarraga! Nos estamos preparando para los exámenes parciales ahora 

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Capitulo 75 Abandonan dicampus 

sediul 

El Senor Lizarraga se din wet par marcharse Merita hora despues, la echaron de la escuci Tu lus padres la miraban Dem into como uma alumna señalada, haciéndole sentir verg 

Dent 

humillación… 

-Castigo corporal… 

gustaMe pregumata un 

misamurotic soportar levantarle la voz a mi hijaYanu está Naman tema todo el tiempoDerivando estudiantes a instituciones morarios por derivaciónHum. Que gran proicsora 

toria fuera del cammummu 

novi 

eumdina 

La Señora Gamerrez nwn to a escena! No solo la habian despedido, tambien le habian ematol de profesora Camu ben ganarse la vita altora

Antonio sostenia mau brzos. Su paso no era m rapitosi lento. Josué y Dario segian primera seguir leznues to muzitia esentar de Liliana com cara larga. Liliana dudo en habitaw 

-Tia… 

Na sve mucitem 

Tamboen senumquxcom a hermano por comidal Antomo suavizo 

-Na tenu unga, Liliani

-intentaba consolar 

Em cerro nie i Soon Guerrez mereda ser castigata, pero como pouin no tener matio que ver cor Liikme ato ng guntado à augunos alumnos sobre los pormenores de que lhe Smurahunem am maminen ka humillara en case, incluso armo que el regreso de Liitant provat el in Germ extraño que Antonio la dejun libre can facil Suscommagikan vidrioSE 

Que me avertenck, para tips de que había un precio que pagar por meters coon to his menor della Banii Cascelianos

tos prensan que somos prepotentes

-Wanumos Punties venir de compras comigo. Queres algo, Liliimar 

Miimonivann el asunto de inmediato y asintió

1 quer agujas nie plata para tratar las piernas de la abuela. illa queanuela saltando! De 

Comar el autobus escolar, tio Antoniof 

Illaumin escolar amarillo iba a salir pronto. Antono mirovan, melopara subir al autobus 

Vamos al centro comercial

Hvan lanzaba miradas a Liliana que estaba radiante comedo Canttito de estupor, la encontró studante con la mano, lo que le impulso a devolverte et saituit ago, om hemcos al autobus esco Mientras tanto, Valentin Tamayo aprovechu la oportuniaal pan scorecarse a los Castellanos

EEL 

Capitulo 75 Abandonar el cammus 

-Hola, Señor Castellanos y Señoria Luna -Largo empujó a Mateo ¡Saluda

Su hijo no tuvo más remedio que obedie 

-Hola, Señor Castellanos. Hola. Lilmma 

Antonio volvio su atención back. Men 

-Ast que este es el chico al que Lisano le pasaba notast 

un hijo, buscuno una chica adecuada para ser la novia de su hijo. Ez 

= buscama a unha Estarian atentos a los depredadores que intentarem bois ques 

Dicen que, si una familia nustem contrario para una famiha que la chica, Antonio entre 

-¿Puedo ayudarle 

Valentin se aclaro la gar 

-Bueno tenia algo que quem reguntarle a la Señorita Liliana… 

nu 

Antonio fructo el ce que podin querer un hombre adulto de Liliana

etc.. #Qué 

Sipregunto Lilli 

Valentin suspir 

Escuche 

durante anches 

i quen salve a Mateo el otro dia. Lo que pasa es que mi madre ha estado em 

se despertaba por más que la intentabamos. Now 

Los magos fatales de valentin le recordaban a Libana los de una anciana vestida con ac la que habia sedads Pablo table de repenten 

sia la uincuna con la que soñaster 

susurro bajo

unbuet în cres, muestro. Se parece tanto a ella! El parecido es asombrese 

Pablo otro mazo a Valentin y decidió que su discipula tenia razón

Madisin iretsos a echar un vistazo 

Valinoperaba se 

emperata que ella aceptara tan fácil y le alegro muchisimo! Carolina, muentras tanto, estaba 

Jos brazos de su madre y llorando

-No hace nada malo, mamiLloraba- Josue me pego porque no le mange buem a Liliana Liliana le tacus mud de mí 

Solo dipunctate. Carolina

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Capitulo 75 Abandonar el campus 

-No creo que una relacion amistosa com os Cascilluns sen posible en este momento. Lus Sore te que ser nuestra mejor apuest.. 

Ahora estaban cambiando su objeve a beim Son. Come iba a estar Carolina al lado de Ivan sito mundo sabia que le habian dado un gaiten por menar confesar su amor a Josué

-Lo se, mami. -Ella seguia om 

Estaba en verdad dolida. Se veni come la hubseran tiradio al sueio de repente. Le dolia todo. Od Todo, pero odiaba mas a Liliana. Emoue se man con ella, pero Liliana tenia a todo elmum queriendola y cuidandola. Cartha nova mis remettio que soportario. Por que

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Read Ocho peculiares by Lalia Alejos

Read Ocho peculiares by Lalia Alejos

Score 9.9
Status: Ongoing Released: 12/16/2023 Native Language: Spanish
Ocho Peculiares" by Lalia Alejos is a captivating novel that intricately weaves together the lives of eight peculiar characters, exploring the depths of their eccentricities and the interplay of their destinies in a rich narrative that transcends conventional storytelling boundaries.  

Read Ocho peculiares by Lalia Alejos

Detail Novel

Title: Read Ocho peculiares by Lalia Alejos
Publisher: Rebootes.com
Ratings: 9.3 (Very Good)
Genre: Romance, Billionaire
Language: Spanish    
 

Read Ocho peculiares by Lalia Alejos

Capítulo 1

Ciudad Lavanda, primera zona residencial; Mansión Juárez. Hoy era el festival de las linternas. Luces de colores estaban decoradas alrededor de la casa, dando un toque de calidez a la fría atmósfera de la Familia Juárez. De repente, un grito resonó por toda la mansión. —Ay. Seguido de un ruido sordo, ¡una mujer embarazada cayó por las escaleras! Todos se sorprendieron y corrieron hacia ella. Esteban Juárez, presidente de la Corporación Ador Juárez, preguntó rápido: —Débora, ¿estás bien? El rostro de la mujer palideció al ver la sangre fresca que le corría por las piernas. Horrorizada, respondió: —Esteban, me duele... Nuestro bebé... ¡Rápido, salva a nuestro bebé! La madame de la casa, Paula Andrade, presa del pánico, preguntó: —¿Qué sucedió?
Débora miró hacia lo alto de las escaleras con lágrimas en los ojos. Todos levantaron la vista y vieron a una niña, de unos tres años, de pie en lo alto de la escalera. Al ver la mirada de todos, abrazó con fuerza el conejo de juguete que tenía en los brazos, asustada. Ricardo Juárez rugió furioso: —¿Fuiste tú quien empujó a Débora? La niña hizo un berrinche. —No fui yo, y yo no... Mientras lloraba, Débora suplicó: —No... Papá, no es culpa de Liliana. Todavía es joven, y ella no quería... Sus palabras reafirmaron rápido que era culpa de Liliana. Los ojos de Esteban se oscurecieron, y ordenó de inmediato: —¡Enciérrenla en el ático! Me ocuparé de ella en cuanto regrese. El otro se apresuró a enviar a Débora al hospital mientras los sirvientes arrastraban a Liliana escaleras arriba. Incluso cuando se le cayó un zapato, mantuvo un rostro obstinado y no suplicó ni gritó pidiendo ayuda.

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